Eternidad

¿Qué es la eternidad? Algunas implicancias filosóficas de la noción de ser eterno.
Sólo una cosa no hay. Es el olvido Dios que salva el metal salva escoria y cifra en Su profética memoria las lunas que serán y las que han sido. (Everness, JLB)

Eternidad

El término eternidad, suele entenderse en dos sentidos. En el sentido común, significa tiempo infinito o duración infinita. Muchas religiones asocian la idea de eternidad a perpetuidad, esto es, aquello que carece de principio y de fin. Y en esta línea, la eternidad es un atributo de Dios.

Pero las implicancias filosóficas de este tema no son menores y con frecuencia derivan en concepciones religiosas más intelectualizadas. Efectivamente, en el sentido filosófico, la eternidad refiere a un tiempo que no puede ser medido porque trasciende la temporalidad misma. Repasaremos brevemente algunas de las variantes que pueden observarse en el análisis histórico que distintos pensadores realizaron respecto a este complejo concepto.

El legado occidental: aproximaciones antiguas a la noción de eternidad

Parménides de Elea atribuyó al ser el atributo de enternidad. Y en Timeo, Platón dirá específicamente que de la esencia eterna podemos decir a veces que fue o que será, pero que en verdad, solo podemos decir de ella que es, porque en efecto, lo que es inmóvil no pude llegar nunca a ser joven o viejo. En efecto, para Platón, el tiempo era laimagen pasajera de la eternidad que podía equipararse con la vida divino.

De la eternidad se dice qaue “es siempre”, sin embargo, se destaca más el “ser” que el “siempre”. No sería adecuado en este sentido sostener que lo eterno equivale a una proyección del tiempo al infinito,. El tiempo es más bien la imágen móvil de la eternidad, es decir, una imagen perdurable de lo eterno que se mueve de acuerdo con el número. De este modo, se admite un contraste entre lo eterno y lo perdurable.

¿Qué la eternidad no sea simplemente duración infinita la define entonces como algo opuesto al tiempo? Definitivamente, no. La eternidad no solo no niega al tiempo sino que lo incluye. El tiempo se mueve en la eternidad que es su modelo.

Aristóteles, parecería atenerse en principio a la versión más simple de eternidad, esto es, la idea de duración infinita. Pero al acentuar que la eternidad carece de principio y de fin, y sobre todo al manifestar que lo eterno incluye todo el tiempo, siendo así duración inmortal y divina, está haciendo referencia indirecta también la noción de un tiempo extratemporal.

La noción de ternidad en la filosofía patrística cristiana

Plotino, enmarcado en el neoplatonismo, elaborará las ideas platónicas teniendo en cuenta además la doctrina aristotélica, hará que la eternidad dependa de la la plenitud e inmutabilidad del Uno. Dirá que la eternidad no puede reducirse a la mera inteligibilidad ni al reposo, además de estos caracteres, la eternidad podrá poseer además dos propiedades: unidad e inndivisibilidad. Una realidad es eterna cuando cuando no es algo en u n momento y algo diferente en otro momento, sino cuando lo es todo a la vez, es decir, cuando posee una “perfección indivisible”. La eternidad es, por así decirlo, el “momento de absoluta estabilidad de la reunión de los inteligibles en un punto único. He aquí la razón por la cual no puede hablarse de futuro ni de pasado, lo eterno esta inmerso en un presente constante. El punto en el que se unen toda las líneas y que persiste sin modficiación en su identidad no teien porvenir que no le esté ya presente. Por cierto, que tal ser no es tapoco el ser un prsenete, en tal caso la eternidad no sería representación de la fugacidad. Al decir que lo eterno es lo que es, se pretende decir que que posee en sí la plenitur del ser y que pasdo y futuro se encuentran en él como concentrados y replegados.

Estas ideas, entre otras, tuvieron notables influencias en el cristianismo y en el Islam.

Tomás de Aquino, afirmó la psobilidad de una creación del mundo en el tiempo, admitiendo que éste pudiera ser eterno. Admitirá así, la definición con la que San Agustín completaba la tradición neoplatónica para la cual la eternidad es la posesión entera, simultanea y perfecta de una vida interminable. Y frente a sus detractores, defenderá la idea de la ominisumultaneidad de lo eterno (cuando las escrituras Bíblicas se refieren a los ideas ya las epocas de la eternidad, la referencia es siempre plural) y justamente utilizará esta noción para reafirmar la extratempralidad de lo eterno, lo que permite distinguir rigurosamente entre eternidad y tiempo, mientras que la primera es simultánea y mide el ser permanente, la segunda es sucesiva y mide todo el movimiento.

Nociones modernas de eternidad

Ya en tiempos modernos, Espinosa analizará en su Etica: “Por eternidad etiendo la existencia misma, en cuanto se la concibe como siguiéndose necedsariamente de la sola definición de una cosa eterna. Explicación: En efecto, tal existencia se concibe como una verdad eterna, como si se tratase de la esencia de la cosa, y por eso no puede explicarse por la duración o el tiempo, aunque se piense la duración como careciendo de principio y fin”. De esta forma estará optando por la acepción más intelectual de la noción de eternidad.

Otros pensadores, como Locke, examinarán la noción de eternidad desde una perspectiva diferente, la formación psicológica de la idea. En esta línea afirmará que la idea de eternidad procede de la misma impresión original que la idea de tiempo (como sucesión y duración) pero trasladándola al infinito y concibiendo que la razón subsiste siempre con el fin de ir más lejos. Adhiere así a un concepto en donde la eternidad no tiene ni principio ni fin.

La eternidad en las filosofia orientales

El concepto de eternidad, también está presente en la filosofía oriental. Por ejemplo, para el taoismo y se puede observar su definición conceptual en el primer capítulo del libro del Tao. Finalmente, para la cosmovisión budista, la eternidad es un período de tiempo incocebiblemente largo en el cual diferentes etapas se repiten sin fin.

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